El tatuaje es un homenaje a mi hermano de cuatro patas que murió después de 23 años a mi lado. Schumann es, ha sido y será el mejor compañero. Un vínculo que se hizo más fuerte si cabe después de socorrerlo durante un infarto que sufrió en casa con 16 años. Es un diseño propio que me acompaña siempre, tal y como él lo hizo durante su longeva vida. Sin duda, la mejor forma de recordarlo.